Cuando Simón nació su madre se dió cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió.
Cuando Simón nació su madre se dió cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió. Rió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir?
Cuando Simón nació su madre se dió cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió. Rió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir? ¿sera porque asi somos los seres humanos? porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el dìa en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo.
Cuando Simón nació su madre se dió cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió. Rió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir? ¿sera porque asi somos los seres humanos? porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el dìa en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo. claramente no era normal que un niño de solo 10 fuese capaz de saber absolutamente todo el pasado de aquellas personas mayores de 40 años, asi es, al cumplir los diez años su tia Clara, la hermana mayor de la madre de Simón, lo fue a saludar por motivo de su cumpleaños y entablaron una pequeña conversacion donde esta hacia mencion a una parte de su pasado, pero instintivamente Simón solto una risa y dijo, no mientas, no fue así. La Tía no había mentido, era lo que ella recordaba de esta anecdota, pero Simón enseguida se la redacto tal cual había ocurrido. Ahora nadie mayor podría mentirle sobre experiencias ni vivencias ya que él las estaba recordando mejor que nadie.
Cuando Simón nació su madre se dio cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió. Rió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir? ¿Sera porque asi somos los seres humanos? Porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el día en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo. Claramente no era normal que un niño de solo 10 fuese capaz de saber absolutamente todo el pasado de aquellas personas mayores de 40 años, asi es, al cumplir los diez años su tía Clara, la hermana mayor de la madre de Simón, lo fue a saludar por motivo de su cumpleaños y entablaron una pequeña conversacion donde esta hacia mencion a una parte de su pasado, pero instintivamente Simón soltó una risa y dijo, no mientas, no fue así. La Tía no había mentido, era lo que ella recordaba de esta anécdota, pero Simón enseguida se la redacto tal cual había ocurrido. Ahora nadie mayor podría mentirle sobre experiencias ni vivencias ya que él las estaba recordando mejor que nadie. Todo comenzó a complicarse cuando Simón aprendió a jugar Bridge. El fascinante juego lo cautivó, y aunque en un principio le costó entender los contratos y carteos, finalmente se transformó en un adicto.
Cuando Simón nació su madre se dio cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió. Rió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir? ¿Sera porque asi somos los seres humanos? Porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el día en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo. Claramente no era normal que un niño de solo 10 fuese capaz de saber absolutamente todo el pasado de aquellas personas mayores de 40 años, asi es, al cumplir los diez años su tía Clara, la hermana mayor de la madre de Simón, lo fue a saludar por motivo de su cumpleaños y entablaron una pequeña conversacion donde esta hacia mencion a una parte de su pasado, pero instintivamente Simón soltó una risa y dijo, no mientas, no fue así. La Tía no había mentido, era lo que ella recordaba de esta anécdota, pero Simón enseguida se la redacto tal cual había ocurrido. Ahora nadie mayor podría mentirle sobre experiencias ni vivencias ya que él las estaba recordando mejor que nadie. Todo comenzó a complicarse cuando Simón aprendió a jugar Bridge. El fascinante juego lo cautivó, y aunque en un principio le costó entender los contratos y carteos, finalmente se transformó en un adicto. Día a día frecuentaba en club Santiago y su circulo social empezó a reducirse sólo a jugadores de bridge. Aunque todos eran mayores, a Simón le gustaba estar con ellos y se sentía seguro en su compañía.
Cuando Simón nació su madre se dio cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió. Rió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir? ¿Sera porque asi somos los seres humanos? Porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el día en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo. Claramente no era normal que un niño de solo 10 fuese capaz de saber absolutamente todo el pasado de aquellas personas mayores de 40 años, asi es, al cumplir los diez años su tía Clara, la hermana mayor de la madre de Simón, lo fue a saludar por motivo de su cumpleaños y entablaron una pequeña conversacion donde esta hacia mencion a una parte de su pasado, pero instintivamente Simón soltó una risa y dijo, no mientas, no fue así. La Tía no había mentido, era lo que ella recordaba de esta anécdota, pero Simón enseguida se la redacto tal cual había ocurrido. Ahora nadie mayor podría mentirle sobre experiencias ni vivencias ya que él las estaba recordando mejor que nadie. Todo comenzó a complicarse cuando Simón aprendió a jugar Bridge. El fascinante juego lo cautivó, y aunque en un principio le costó entender los contratos y carteos, finalmente se transformó en un adicto. Día a día frecuentaba en club Santiago y su circulo social empezó a reducirse sólo a jugadores de bridge. Aunque todos eran mayores, a Simón le gustaba estar con ellos y se sentía seguro en su compañía. No sólo le gustaba el bridge por lo interesante del juego, sino que le gustaba relacionarse con gente mayor a él y poder conocer muchisimas historias distintas. Había veces, incluso, en que Simón jugaba del terror ya quye estaba más pendiente en las vidas que conocía de sus partners que en el juego mismo.
Cuando Simón nació su madre se dio cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió. Rió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir? ¿Sera porque asi somos los seres humanos? Porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el día en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo. Claramente no era normal que un niño de solo 10 fuese capaz de saber absolutamente todo el pasado de aquellas personas mayores de 40 años, asi es, al cumplir los diez años su tía Clara, la hermana mayor de la madre de Simón, lo fue a saludar por motivo de su cumpleaños y entablaron una pequeña conversacion donde esta hacia mencion a una parte de su pasado, pero instintivamente Simón soltó una risa y dijo, no mientas, no fue así. La Tía no había mentido, era lo que ella recordaba de esta anécdota, pero Simón enseguida se la redacto tal cual había ocurrido. Ahora nadie mayor podría mentirle sobre experiencias ni vivencias ya que él las estaba recordando mejor que nadie. Todo comenzó a complicarse cuando Simón aprendió a jugar Bridge. El fascinante juego lo cautivó, y aunque en un principio le costó entender los contratos y carteos, finalmente se transformó en un adicto. Día a día frecuentaba en club Santiago y su circulo social empezó a reducirse sólo a jugadores de bridge. Aunque todos eran mayores, a Simón le gustaba estar con ellos y se sentía seguro en su compañía. No sólo le gustaba el bridge por lo interesante del juego, sino que le gustaba relacionarse con gente mayor a él y poder conocer muchisimas historias distintas. Había veces, incluso, en que Simón jugaba del terror ya que estaba más pendiente en las vidas que conocía de sus partners que en el juego mismo. Un cierto día conoció a Matilde, una mujer robusta, de unos 60 años, con pelo negro y una extraña manera de vestir. Lo cautivó al instante y quedó perplejo ante su prestancia. Tímidamente le dijo: "Te conozco"
Cuando Simón nació su madre se dio cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió. Rió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir? ¿Sera porque asi somos los seres humanos? Porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el día en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo. Claramente no era normal que un niño de solo 10 fuese capaz de saber absolutamente todo el pasado de aquellas personas mayores de 40 años, asi es, al cumplir los diez años su tía Clara, la hermana mayor de la madre de Simón, lo fue a saludar por motivo de su cumpleaños y entablaron una pequeña conversacion donde esta hacia mencion a una parte de su pasado, pero instintivamente Simón soltó una risa y dijo, no mientas, no fue así. La Tía no había mentido, era lo que ella recordaba de esta anécdota, pero Simón enseguida se la redacto tal cual había ocurrido. Ahora nadie mayor podría mentirle sobre experiencias ni vivencias ya que él las estaba recordando mejor que nadie. Todo comenzó a complicarse cuando Simón aprendió a jugar Bridge. El fascinante juego lo cautivó, y aunque en un principio le costó entender los contratos y carteos, finalmente se transformó en un adicto. Día a día frecuentaba en club Santiago y su circulo social empezó a reducirse sólo a jugadores de bridge. Aunque todos eran mayores, a Simón le gustaba estar con ellos y se sentía seguro en su compañía. No sólo le gustaba el bridge por lo interesante del juego, sino que le gustaba relacionarse con gente mayor a él y poder conocer muchisimas historias distintas. Había veces, incluso, en que Simón jugaba del terror ya que estaba más pendiente en las vidas que conocía de sus partners que en el juego mismo. Un cierto día conoció a Matilde, una mujer robusta, de unos 60 años, con pelo negro y una extraña manera de vestir. Lo cautivó al instante y quedó perplejo ante su prestancia. Tímidamente le dijo: "Te conozco" Sin ninguno de los dos saberlo, Matilde habia estado presente, como enfermera que era, en el parto de Simon. Solo por esos ojos grandes y la "rareza" de no llorar sino reir la ayudaron a reconocerlo.
Cuando Simón nació su madre se dio cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió. Rió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir? ¿Sera porque asi somos los seres humanos? Porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el día en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo. Claramente no era normal que un niño de solo 10 fuese capaz de saber absolutamente todo el pasado de aquellas personas mayores de 40 años, asi es, al cumplir los diez años su tía Clara, la hermana mayor de la madre de Simón, lo fue a saludar por motivo de su cumpleaños y entablaron una pequeña conversacion donde esta hacia mencion a una parte de su pasado, pero instintivamente Simón soltó una risa y dijo, no mientas, no fue así. La Tía no había mentido, era lo que ella recordaba de esta anécdota, pero Simón enseguida se la redacto tal cual había ocurrido. Ahora nadie mayor podría mentirle sobre experiencias ni vivencias ya que él las estaba recordando mejor que nadie. Todo comenzó a complicarse cuando Simón aprendió a jugar Bridge. El fascinante juego lo cautivó, y aunque en un principio le costó entender los contratos y carteos, finalmente se transformó en un adicto. Día a día frecuentaba en club Santiago y su circulo social empezó a reducirse sólo a jugadores de bridge. Aunque todos eran mayores, a Simón le gustaba estar con ellos y se sentía seguro en su compañía. No sólo le gustaba el bridge por lo interesante del juego, sino que le gustaba relacionarse con gente mayor a él y poder conocer muchisimas historias distintas. Había veces, incluso, en que Simón jugaba del terror ya que estaba más pendiente en las vidas que conocía de sus partners que en el juego mismo. Un cierto día conoció a Matilde, una mujer robusta, de unos 60 años, con pelo negro y una extraña manera de vestir. Lo cautivó al instante y quedó perplejo ante su prestancia. Tímidamente le dijo: "Te conozco" Sin ninguno de los dos saberlo, Matilde habia estado presente, como enfermera que era, en el parto de Simon. Solo por esos ojos grandes y la "rareza" de no llorar sino reir la ayudaron a reconocerlo. "Me acuerdo de ti" dijo ella. "Yo ayudé en tu parto". Simón sonrió al descubrir que aun lo recordaba. Además era raro recordar a un bebé de los muchos partos en los que has participado y más si este bebé ahora tenía 13 años. "¿Cómo me reconociste?" pregunto Matilde. "¿A caso tu madre te hablo de mi? Aunque no esperaba que me recordaran las pacientes, no soy tan importante como para que lo hagan" dijo riendo con un rostro dulce.
Cuando Simón nació su madre se dió cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió.
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ResponderEliminarRió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir?
Cuando Simón nació su madre se dió cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió.
ResponderEliminarRió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir?
¿sera porque asi somos los seres humanos? porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el dìa en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo.
Cuando Simón nació su madre se dió cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió.
ResponderEliminarRió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir?
¿sera porque asi somos los seres humanos? porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el dìa en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo.
claramente no era normal que un niño de solo 10 fuese capaz de saber absolutamente todo el pasado de aquellas personas mayores de 40 años, asi es, al cumplir los diez años su tia Clara, la hermana mayor de la madre de Simón, lo fue a saludar por motivo de su cumpleaños y entablaron una pequeña conversacion donde esta hacia mencion a una parte de su pasado, pero instintivamente Simón solto una risa y dijo, no mientas, no fue así. La Tía no había mentido, era lo que ella recordaba de esta anecdota, pero Simón enseguida se la redacto tal cual había ocurrido. Ahora nadie mayor podría mentirle sobre experiencias ni vivencias ya que él las estaba recordando mejor que nadie.
Cuando Simón nació su madre se dio cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió.
ResponderEliminarRió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir?
¿Sera porque asi somos los seres humanos? Porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el día en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo.
Claramente no era normal que un niño de solo 10 fuese capaz de saber absolutamente todo el pasado de aquellas personas mayores de 40 años, asi es, al cumplir los diez años su tía Clara, la hermana mayor de la madre de Simón, lo fue a saludar por motivo de su cumpleaños y entablaron una pequeña conversacion donde esta hacia mencion a una parte de su pasado, pero instintivamente Simón soltó una risa y dijo, no mientas, no fue así. La Tía no había mentido, era lo que ella recordaba de esta anécdota, pero Simón enseguida se la redacto tal cual había ocurrido. Ahora nadie mayor podría mentirle sobre experiencias ni vivencias ya que él las estaba recordando mejor que nadie.
Todo comenzó a complicarse cuando Simón aprendió a jugar Bridge. El fascinante juego lo cautivó, y aunque en un principio le costó entender los contratos y carteos, finalmente se transformó en un adicto.
Cuando Simón nació su madre se dio cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió.
ResponderEliminarRió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir?
¿Sera porque asi somos los seres humanos? Porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el día en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo.
Claramente no era normal que un niño de solo 10 fuese capaz de saber absolutamente todo el pasado de aquellas personas mayores de 40 años, asi es, al cumplir los diez años su tía Clara, la hermana mayor de la madre de Simón, lo fue a saludar por motivo de su cumpleaños y entablaron una pequeña conversacion donde esta hacia mencion a una parte de su pasado, pero instintivamente Simón soltó una risa y dijo, no mientas, no fue así. La Tía no había mentido, era lo que ella recordaba de esta anécdota, pero Simón enseguida se la redacto tal cual había ocurrido. Ahora nadie mayor podría mentirle sobre experiencias ni vivencias ya que él las estaba recordando mejor que nadie.
Todo comenzó a complicarse cuando Simón aprendió a jugar Bridge. El fascinante juego lo cautivó, y aunque en un principio le costó entender los contratos y carteos, finalmente se transformó en un adicto.
Día a día frecuentaba en club Santiago y su circulo social empezó a reducirse sólo a jugadores de bridge. Aunque todos eran mayores, a Simón le gustaba estar con ellos y se sentía seguro en su compañía.
Cuando Simón nació su madre se dio cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió.
ResponderEliminarRió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir?
¿Sera porque asi somos los seres humanos? Porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el día en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo.
Claramente no era normal que un niño de solo 10 fuese capaz de saber absolutamente todo el pasado de aquellas personas mayores de 40 años, asi es, al cumplir los diez años su tía Clara, la hermana mayor de la madre de Simón, lo fue a saludar por motivo de su cumpleaños y entablaron una pequeña conversacion donde esta hacia mencion a una parte de su pasado, pero instintivamente Simón soltó una risa y dijo, no mientas, no fue así. La Tía no había mentido, era lo que ella recordaba de esta anécdota, pero Simón enseguida se la redacto tal cual había ocurrido. Ahora nadie mayor podría mentirle sobre experiencias ni vivencias ya que él las estaba recordando mejor que nadie.
Todo comenzó a complicarse cuando Simón aprendió a jugar Bridge. El fascinante juego lo cautivó, y aunque en un principio le costó entender los contratos y carteos, finalmente se transformó en un adicto.
Día a día frecuentaba en club Santiago y su circulo social empezó a reducirse sólo a jugadores de bridge. Aunque todos eran mayores, a Simón le gustaba estar con ellos y se sentía seguro en su compañía.
No sólo le gustaba el bridge por lo interesante del juego, sino que le gustaba relacionarse con gente mayor a él y poder conocer muchisimas historias distintas.
Había veces, incluso, en que Simón jugaba del terror ya quye estaba más pendiente en las vidas que conocía de sus partners que en el juego mismo.
Cuando Simón nació su madre se dio cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió.
ResponderEliminarRió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir?
¿Sera porque asi somos los seres humanos? Porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el día en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo.
Claramente no era normal que un niño de solo 10 fuese capaz de saber absolutamente todo el pasado de aquellas personas mayores de 40 años, asi es, al cumplir los diez años su tía Clara, la hermana mayor de la madre de Simón, lo fue a saludar por motivo de su cumpleaños y entablaron una pequeña conversacion donde esta hacia mencion a una parte de su pasado, pero instintivamente Simón soltó una risa y dijo, no mientas, no fue así. La Tía no había mentido, era lo que ella recordaba de esta anécdota, pero Simón enseguida se la redacto tal cual había ocurrido. Ahora nadie mayor podría mentirle sobre experiencias ni vivencias ya que él las estaba recordando mejor que nadie.
Todo comenzó a complicarse cuando Simón aprendió a jugar Bridge. El fascinante juego lo cautivó, y aunque en un principio le costó entender los contratos y carteos, finalmente se transformó en un adicto.
Día a día frecuentaba en club Santiago y su circulo social empezó a reducirse sólo a jugadores de bridge. Aunque todos eran mayores, a Simón le gustaba estar con ellos y se sentía seguro en su compañía.
No sólo le gustaba el bridge por lo interesante del juego, sino que le gustaba relacionarse con gente mayor a él y poder conocer muchisimas historias distintas.
Había veces, incluso, en que Simón jugaba del terror ya que estaba más pendiente en las vidas que conocía de sus partners que en el juego mismo. Un cierto día conoció a Matilde, una mujer robusta, de unos 60 años, con pelo negro y una extraña manera de vestir. Lo cautivó al instante y quedó perplejo ante su prestancia. Tímidamente le dijo: "Te conozco"
Cuando Simón nació su madre se dio cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió.
ResponderEliminarRió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir?
¿Sera porque asi somos los seres humanos? Porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el día en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo.
Claramente no era normal que un niño de solo 10 fuese capaz de saber absolutamente todo el pasado de aquellas personas mayores de 40 años, asi es, al cumplir los diez años su tía Clara, la hermana mayor de la madre de Simón, lo fue a saludar por motivo de su cumpleaños y entablaron una pequeña conversacion donde esta hacia mencion a una parte de su pasado, pero instintivamente Simón soltó una risa y dijo, no mientas, no fue así. La Tía no había mentido, era lo que ella recordaba de esta anécdota, pero Simón enseguida se la redacto tal cual había ocurrido. Ahora nadie mayor podría mentirle sobre experiencias ni vivencias ya que él las estaba recordando mejor que nadie.
Todo comenzó a complicarse cuando Simón aprendió a jugar Bridge. El fascinante juego lo cautivó, y aunque en un principio le costó entender los contratos y carteos, finalmente se transformó en un adicto.
Día a día frecuentaba en club Santiago y su circulo social empezó a reducirse sólo a jugadores de bridge. Aunque todos eran mayores, a Simón le gustaba estar con ellos y se sentía seguro en su compañía.
No sólo le gustaba el bridge por lo interesante del juego, sino que le gustaba relacionarse con gente mayor a él y poder conocer muchisimas historias distintas.
Había veces, incluso, en que Simón jugaba del terror ya que estaba más pendiente en las vidas que conocía de sus partners que en el juego mismo. Un cierto día conoció a Matilde, una mujer robusta, de unos 60 años, con pelo negro y una extraña manera de vestir. Lo cautivó al instante y quedó perplejo ante su prestancia. Tímidamente le dijo: "Te conozco"
Sin ninguno de los dos saberlo, Matilde habia estado presente, como enfermera que era, en el parto de Simon. Solo por esos ojos grandes y la "rareza" de no llorar sino reir la ayudaron a reconocerlo.
Cuando Simón nació su madre se dio cuenta al instante que era un niño especial. Tenía los ojos grande que la observaban sin cesar y unas manitos que la apretaban con fuerza hacia él. No lloró como todo niño al nacer, sino que rió.
ResponderEliminarRió tanto que preocupó a doctores y sus familiares. ¿Porqué preocuparse por algo tan sano como reir?
¿Sera porque asi somos los seres humanos? Porque cualquier cosa fuera de lo que estamos acostumbrados a ver lo catalagamos como "raro", pues si es asi Simón es raro, pero por Dios que todos envidiaremos esa rareza. Fue en su cumpleaños numero 10 el día en que nuevamente haria algo poco comun, pero esta vez causo mucho mas revuelo.
Claramente no era normal que un niño de solo 10 fuese capaz de saber absolutamente todo el pasado de aquellas personas mayores de 40 años, asi es, al cumplir los diez años su tía Clara, la hermana mayor de la madre de Simón, lo fue a saludar por motivo de su cumpleaños y entablaron una pequeña conversacion donde esta hacia mencion a una parte de su pasado, pero instintivamente Simón soltó una risa y dijo, no mientas, no fue así. La Tía no había mentido, era lo que ella recordaba de esta anécdota, pero Simón enseguida se la redacto tal cual había ocurrido. Ahora nadie mayor podría mentirle sobre experiencias ni vivencias ya que él las estaba recordando mejor que nadie.
Todo comenzó a complicarse cuando Simón aprendió a jugar Bridge. El fascinante juego lo cautivó, y aunque en un principio le costó entender los contratos y carteos, finalmente se transformó en un adicto.
Día a día frecuentaba en club Santiago y su circulo social empezó a reducirse sólo a jugadores de bridge. Aunque todos eran mayores, a Simón le gustaba estar con ellos y se sentía seguro en su compañía.
No sólo le gustaba el bridge por lo interesante del juego, sino que le gustaba relacionarse con gente mayor a él y poder conocer muchisimas historias distintas.
Había veces, incluso, en que Simón jugaba del terror ya que estaba más pendiente en las vidas que conocía de sus partners que en el juego mismo. Un cierto día conoció a Matilde, una mujer robusta, de unos 60 años, con pelo negro y una extraña manera de vestir. Lo cautivó al instante y quedó perplejo ante su prestancia. Tímidamente le dijo: "Te conozco"
Sin ninguno de los dos saberlo, Matilde habia estado presente, como enfermera que era, en el parto de Simon. Solo por esos ojos grandes y la "rareza" de no llorar sino reir la ayudaron a reconocerlo.
"Me acuerdo de ti" dijo ella. "Yo ayudé en tu parto".
Simón sonrió al descubrir que aun lo recordaba. Además era raro recordar a un bebé de los muchos partos en los que has participado y más si este bebé ahora tenía 13 años.
"¿Cómo me reconociste?" pregunto Matilde. "¿A caso tu madre te hablo de mi? Aunque no esperaba que me recordaran las pacientes, no soy tan importante como para que lo hagan" dijo riendo con un rostro dulce.